Viajes con sabor a ron: Trinidad se debate entre la tradición de Angostura y la novedad de 10 Cane

Por: Gabriel Balbás

Mi llegada a Trinidad está llena de flashbacks. Recuerdo con nostalgia cuando vine a estudiar a estas tierras, por allá en el 2003. En ese entonces el ron no había tocado mi vida y no disfruté todo lo que el mágico destilado del Caribe hubiese podido mostrarme de esta isla que siento cercana y hasta familiar. Esta vez vengo para viajes con sabor a ron, en busca de las historias de un país que tiene cierta influencia en la cultura del ron venezolano.

Colón descubrió la isla en 1498 y le llamó Tierra de la Santísima Trinidad. Durante años fue un territorio despoblado, el cual formaría parte de la Capitanía General de Venezuela. Continuamente la isla era atacada por piratas y colonizadores, pasando por manos de españoles, ingleses, neerlandeses, franceses y hasta de los letones. Finalmente, en 1802 quedó bajo control del Reino Unido, quienes introdujeron la caña de azúcar y el tabaco, llevando a estas tierras a cientos de esclavos para trabajar las plantaciones. Posteriormente llegaron los culíes de la India, para servir como mano de obra económica en el cultivo de la caña.

Las especias y condimentos en el paladar trinitario

En esta isla el sol es inclemente, los habitantes son bulliciosos y hasta desordenados, y el aroma caribeño del coco se mezcla con los curry de herencia india. El paladar del trinitario es de gustos picantes y especiados, muestra de ello son los condimentados platos que presentan tanto en su gastronomía típica como en el pollo frito que es el rey de la comida rápida. Esa misma intensidad de sabores la transmitieron al ron, al incorporar el Amargo de Angostura a la mezcla de la Cuba Libre. Es en esta isla donde los rones comienzan a sazonarse con gotas de este macerado que contiene frutas, yerbas, raíces, cascaras y semillas; dando tragos tan condimentados como sus platos.

En cuanto a los rones trinitarios, los mismos se debaten entre la excelencia de lo tradicional y la exquisitez de las nuevas marcas. Así por ejemplo probamos el dulzor del Ron Angostura – el cual también se produce en Venezuela con licencia de la empresa trinitaria- en donde los sabores a mermelada de piña y miel son protagonistas. Mientras entre las novedades esta el ya afamado 10 CANE, un ron que se añeja en roble francés y que entró al mercado en 2005. Como dato curioso, el nombre 10 cane se refiere a las 10 cañas que se necesitan para elaborar cada una de estas botellas de este ron.

Pero sin duda mi ron favorito de Trinidad es el Royal Oak, elaborado por la destilería Angostura. Se trata de una mezcla de rones con base de 5 años y madres de hasta 7 años, envejecidos en barrica de segundo uso, previamente aplicadas para la elaboración de whisky bourbon. Un destilado de cuerpo medio, con notas dulces, ideal para tomarlo solo o en un buen cóctel.

Una estadía breve en la que probamos muchos rones de calidad

Trinidad está bastante baja en mi top de islas favoritas del Caribe, pero sus rones (sin duda) están punteando entre mis preferencias de los mejores añejos que he probado en Viajes con sabor a ron: Fernandes Black Label, 10 cane, Royal Oak, y Angostura single barrel. Me despido de esta isla, llevando en la maleta mis botellas de Angostura bitter para seguir dando un toque de Trinidad a otros rones caribeños.

 

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