5 perfumes que huelen a Ron

Por Gabriel Balbás

Hagamos un juego: coloque un poco de ron en la palma de sus manos y luego frótelas con fuerza. Deje que el alcohol evapore y, cuando sienta que están secas, huela sus manos y disfrute. Se sorprenderá de que pareciese que se acaba de agregar un buen perfume, donde quedaron impregnados en su piel aromas a madera y algunas especias dulces.

Esa es la magia en nariz de los rones, una característica que ha llevado a los perfumistas a utilizar este destilado en sus creaciones, bien sea como referente olfativo o como parte de la mezcla.

Hay perfumes que huelen a ron y, viceversa, hay rones que recuerdan a delicados perfumes. Esto se debe a que ambos (rones y perfumes) comparten 3 familias de aromas similares: las maderas, donde se agrupan las notas a cedro, roble y sándalo; la tendencia olfativa denominada “oriental” donde se incluyen los referentes a especias como la vainilla, la canela, el clavo, el jengibre e incluso el cacao; y por  último los aromas cítricos como la piel de naranja, la cascara de limón, mandarina y bergamota.

Quizá el caso más emblemático de un perfume que emula los aromas del ron es el 212 VIP -para ellas -de Carolina Herrera. Esta fragancia, icónica de la marca, recuerda con exactitud a una copa de ron añejo con sus toques a madera, vainilla pronunciada, y la exótica sarrapia, una semilla que tiene como característica su cualidad de emanar varios aromas que se confunden con múltiples especias cálidas como el clavo, la canela, la nuez moscada y la pimienta guayabita. No podría sorprendernos tal similitud de aromas, siendo Carolina Herrera de Venezuela, un país con profunda tradición ronera.

Carolina HerreraOtro caso, pero ahora en perfumes para caballeros, es el del Encounter de Calvin Klein, cuya tendencia olfativa recuerda al ron mezclado con especias como el cardamomo y toques de mandarina. Además de evolucionar con las horas en aromas a madera y pimienta; ambos indicadores muy mencionados en las catas de buenos destilados.

Otro perfume “gourmand” que recuerda a una copa de ron es el Christian Audigier (para ellos) que se distingue por sus toques a canela y musgo de roble.

La Force, de Dolce and Gabanna, emula el aroma de rones especiados del Caribe a través de su mezcla olfativa de canela, nuez moscada, vainilla y cardamomo. Mientras el Kokorico de Jean Paul Gaultier cuenta con una combinación inusual de chocolate, tabaco y maderas, que recuerda a destilados premium venezolanos como el Ron Carúpano Zafra.

No solo los rones, por su misticismo aromático, han servido de base e inspiración para muchos perfumes, sino que también los perfumistas se han convertido en bartenders de aromas recreando en fragancias, cócteles como el mojito (212 Men Pop de CH, por ejemplo) o la piña colada (Flora by Gucci). Después de todo, los perfumes juegan con esa parte más primitiva del hombre, la necesidad de buscar alimentos a través del olfato. Sin querer, o queriendo, muchos se convierten en una provocativa copa de ron ambulante…

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