“Estar grogui” una expresión de la Royal Navy Británica nacida en el siglo XVI

Resulta curioso conocer el origen de esta bebida, que aunque no se usó en la Armada española si fue muy famosa en la Royal Navy Británica. Uno de los problemas más importantes en la antigüedad era la ingesta de agua a bordo, debido a que con el paso de los días el agua almacenada en los barriles solía echarse a perder y a coger un color verdoso y maloliente, lo que producía una cierta repugnancia entre los marineros y, lo que es peor, llegaban a enfermar. Por esa razón en los buques ingleses se generalizó la costumbre de repartir a la tripulación una ración diaria de alcohol, inicialmente de cerveza y más adelante brandy.

Sin embargo, la conquista de Jamaica por los británicos, puso al alcance del almirante Edward Vernon (1684-1757) un sinfín de toneles de ron, por lo que este licor pasó a constituir la bebida reglamentaria a bordo, repartiéndose una ración de medio litro a los marineros y un cuarto a los grumetes en dos mitades al mediodía y al atardecer.

Vernon era conocido por sus marineros con el apodo de Old Grog, debido a su chaqueta estilo grogram, hecha de seda mezclada con lana y goma, que se usaba en Francia, país del que procedía su nombre.

De ahí viene el nombre de grog y la popular voz inglesa groggy, derivada precisamente de grog, que es una bebida alcohólica a base de ron y agua. Tanto es así que el Cambridge Dictionary lo define como: strong alcohol, such as rum, that has been mixed with water.

¿Y cómo surgió el grog? Lógicamente el consumo de ron produjo efectos muy negativos entre la marinería por lo que el propio Vernon comenzó a preocuparse. Propuso al Almirantazgo rebajar la ración de ron de cada marinero mezclándola con un litro de agua, e incluso añadiéndole un poco de limón o lima cuando lo había, al objeto de evitar en la medida de lo posible el escorbuto; a este combinado cóctel los hombres de mar no tardaron en bautizar como grog.

Diluido en agua, el alcohol hacía menos efecto, pero la cantidad que bebían era mayor y así, tras su ingesta, algunos marineros quedaban inútiles para la maniobra y su estado era consignado en las listas como Groggys…. Hoy en día esa expresión se ha generalizado y se utiliza para indicar que alguien está atontado por el cansancio o por otras causas físicas o emocionales.

La leyenda cuenta que tras su derrota en Cartagena de Indias en 1741 -a cargo del gran Blas de Lezo-, cuando fue retirado del servicio años después -en 1746-, entre otras razones debido a la vergüenza de las monedas acuñadas en Londres señalando su falsa victoria, Vernon se hizo muy amigo de la bebida cuyo nombre había acuñado él mismo, y por las noches, cada vez que caía bajo sus efectos, agitaba los puños al cielo y sentenciaba: “Lezo, Lezo, a Dios pongo por testigo de que algún día te atraparé”…

Fuente texto y foto: http://www.lavozdegalicia.es/

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