Guatemala: Tierra de Rones e historia

Centroamérica tiene en Guatemala no sólo la virtud de una historia ancestral, una cultura viva que se recoge en cada una de sus calles, habitantes y monumentos. La oferta turística de este territorio cercano a los 110 mil kilómetros, rodeado de cadenas montañosas, planicies, manglares y bosques nublados, es atractiva tanto para la observación de sus ecosistemas como para el disfrute de la vida citadina.

A pesar de su relativamente pequeña extensión territorial, en Guatemala hay un mundo ronero muy bien cuidado gracias a su calidad y características apreciadas entre paladares que buscan ampliar la gama de degustación. Ocho marcas se levantan en la pasarela de rones guatemaltecos con casi 30 variedades para escoger: Botrán, Malteco, Ron Guatemala, Plantation, Zacapa, Colonial, Venado y Caribbean Bay.

Entre estas marcas, destaca Botrán, ron que por más de 75 años, ha labrado su Denominación de Origen gracias al reconocimiento de Sello de Oro que lo certifica como un ron 100% guatemalteco.

Un recorrido de sabor y herencia

Museo Casa BotránY justo es en la Casa Botrán, a pocas horas de su capital, en la aldea Santa Rita, La Esperanza, donde se encuentra el Museo del Ron, reviviendo la historia de su creación y destinando a sus visitantes una experiencia única que bien puede estar en la agenda de su próxima visita en un país de tanta cultura autóctona y llamativa por lo híbrido entre maya y colonial.

Se trata de un tour de 90 minutos para que los visitantes recorran galerías que cuentan no sólo la historia de sus fundadores, evolución de la marca, los reconocimientos recibidos sino que, además, son sumergidos en el proceso de elaboración, almacenamiento y añejamiento de los rones Botrán.

Museo Casa BotránEl clima frío, propio de la zona, contrasta perfectamente para que, al finalizar el recorrido, el visitante deguste una cata de rones en la que se presentan distintas muestras almacenadas en barricas seleccionadas de acuerdo con el tipo de añejamiento percibido en sus aromas.

La diferencia de visitar este Museo del Ron de la Casa Botrán es que las anfitrionas serán sus tres maestras roneras: Leslie Taracena, Magda López y Jazmín Chapetón, quienes con celo y dedicación supervisan cada uno de los detalles del vaciado, mezcla y embotellamiento para la distribución al mercado y, por ende, del sello centroamericano que, con cada vez mayor penetración, destaca en bares, coctelería, competencias y almacenes privados por su calmado aroma y sabor.

Caminar entre barricas curvilíneas

Museo Casa BotránSólo el 3% de rones en el mundo utiliza la miel virgen en su producción. Los rones de la Casa Botrán pertenecen a ese exclusivo universo y es justamente la tranquilidad característica de la tierra de Quetzaltenango, segunda ciudad más importante de Guatemala, la que le ofrece ese detalle único, contribuyendo a su añejamiento particular, donde se encuentra el museo.

El diseño, a cargo de la destacada firma de arquitectura Oficio Colectivo, conduce al público hacia espacios de barricas a gran escala a modo de estancias y se consideró no sólo los factores que rodean la planta, su entorno geográfico, la historia familiar y empresarial, sino además los materiales relacionados tanto con la producción como el añejamiento, siendo la barrica el elemento más representativo que constituyó la propuesta conceptual.

BotránAsí como es importante el ritmo lento del proceso de añejamiento, es también el ritmo que los visitantes disfrutan del paseo para hacerlos sentir parte de una mezcla ronera, contenido en un recipiente de características museológicas cuya fluidez hará que la experiencia sea orgánica, cálida y acogedora.

No olvide entonces que de lunes a sábado, en horarios de 10:00 y 11:30 de la mañana y 2:00 y 4:30 de la tarde, su paseo por el mundo mesoamericano puede pasar perfectamente por el Museo del Ron de Casa Botrán para completar una visita llena de historia y sabor.

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