Hábitos de consumo cambian por razones de precio

Para nadie es un secreto que en épocas de crisis, más allá de lamentarse se debe buscar el lado positivo de las cosas para reinventarse y aprovechar los recursos que se tienen a mano.

En el caso de Venezuela, la reducción de importaciones de productos que eran ampliamente consumidos por los venezolanos ha permitido que se reivindiquen diversos artículos autóctonos y el ron ha sido uno de ellos.

Si bien las diferentes marcas han venido haciendo un valioso esfuerzo en los últimos años por posicionar sus productos y sobretodo expandir la cultura del ron, también es cierto que el encarecimiento del whisky escocés importado y su poca disponibilidad en las estanterías, ha hecho que más de uno se anime a probar por vez primera o tomar con más frecuencia el destilado de la caña de azúcar.

El ron, como bebida made in Venezuela, está ganando terreno entre los consumidores venezolanos. “Los grandes importadores de whisky han visto limitada su importación y se ha empezado a consumir más ron”, dijo recientemente a BBC Mundo, Jesús Alfaro, presidente de la Asociación de Productores de Ron.

Alfaro destacó que la creación de nuevas categorías Premium han elevado la consideración del ron al nivel de prestigio que monopolizaba antes el whisky. El ron venezolano ofrece cada vez más variantes de alta gama (Premium, Ultra Premium, Superior o de Colección), lo que le ha ayudado a competir con el escocés. Y al no ser un producto importado, un buen ron es muy competitivo en el mercado venezolano. “Un buen whisky cuesta 150.000 bolívares, mientras que un ron ultra-añejo de la más alta calidad está en 40.000“, afirma Alfaro.

Además del petróleo y el cacao, el ron ha sido no sólo reconocido como un producto de exportación venezolano, sino galardonado en los más exigentes mercados internacionales.

 

Fuente:

http://sumarium.com/4-negocios-que-estan-creciendo-en-venezuela-pese-a-la-crisis-o-por-causa-de-ella/