Viajes con sabor a ron: Santa Lucía y sus rones afrodisíacos

Por: Gabriel Balbás

Viajes con sabor a ron es quizá el proyecto que más me ha apasionado en mi joven vida. Esto de viajar, conocer, tomar ron y escribir es súper divertido. Me estoy conociendo al Caribe a sus anchas, isla por isla. Hoy hemos anclado en otro puerto ¡Hemos amanecido en Santa Lucia!

Como es habitual, soy de los últimos en bajar del barco. Me levanto tarde, porque las islas antes de las 10 am son aburridísimas. Esta vez voy a desistir del viaje grupal y volveré a ser Hann Solo -como me bautizaron los muchachos que también viajan en el barco – Ellos decidieron ir a visitar un volcán, mientras yo inicié una caminata sin rumbo fijo. En mis apuntes previos al viaje escribí el nombre de un ron que cuentan es el mejor de la isla: Chairman´s Reserve.

El ron en la isla Santa Lucía

Aunque Colón descubrió estas tierras en 1509, la isla fue motivo de guerras entre ingleses y franceses desde 1667 hasta el 1814. Durante esos años, estuvieron bajo dominio francés en 7 oportunidades, y 8 veces bajo dominio de la corona británica, quien finalmente se quedó con el territorio de Santa Lucía.

La caña de azúcar llegó en la época colonial, traída desde Europa y otras islas donde los esclavos garantizaban el suministro de la materia prima para extraer la azúcar necesaria para las bebidas de los colonos.

Caminando hacia las playas de Castries

A escasos metros del puerto un muchacho se me acercó a ofrecerme un servicio de tour, pero al indicarle que estaba dispuesto a caminar, e ir solo, comenzó una amena conversación en la que me dio algunas recomendaciones de a dónde llegar caminando y cómo manejarme en la isla. Era el típico joven de estas latitudes, con el cabello trenzado y ese acento característico del inglés caribeño; esa gente que te contagia con su buena vibra, y que pareciese alegrarse por tener esa interacción cultural con un foráneo.

Llego a píe a la parada de autobuses del puerto de Castries (la capital), de nuevo no hay realmente buses sino unas camionetas por puesto; en apenas unos minutos estoy disfrutando de mi día de playa en Santa Lucía. Me siento en el paraíso terrenal, es innegable que el Caribe es mágico y se empeña por regalarnos paisajes deslumbrantes con playas que te enamoran, sol intenso que te broncea y arenas blancas para lanzar la toalla y acostarse a contemplar la escena.

Platos típicos de Santa Lucia

El pescado frito hacía mi boca agua, más aún cuando veía a la señora bañarlo en salsa picante, mostaza y kétchup, Luego lo envuelve en un papel aluminio, y lo entrega en mis manos. Para acompañar el plato opté en principio por la malta local, porque el ron y el pescado no es realmente mi combinación favorita… Hay que acotar que se debe tener cuidado con los picantes del Caribe, porque suelen ser bastante potentes, al punto de sacarnos una lagrimita; mordí el pescado con picante y comencé a lagrimear. Como diríamos en Venezuela: “pica sabroso”.

Cata de Chairman´s Reserve ron

Finalmente llega el momento esperado, mi primer encuentro con los rones de Santa Lucia. Aquí la industria del ron es relativamente nueva, teniendo su auge a principios de los años 1900. Pero en 1960 se cierra el último cultivo de caña de azúcar que quedaba en la isla, desde entonces son productores de plátanos. Para poder mantener sus destilerías de ron, en Santa Lucía importan melazas de caña de Guyana.

Chairman´s Reserve es el ron local más destacado, dicen que es el más fino y elegante de la isla. Su presentación es muy bien cuidada, con botellas y tapones en formas que yo no había visto antes. La línea incluye 4 rones: Blanco, reserva, especiado y una edición especial. Los pruebo todos, pero mención especial merece el que tiene adición de especias.

Un ron afrodisíaco

Los rones “sazonados” son muy tradicionales en las islas con herencia británica en el Caribe. En su añejamiento se mezcla el destilado con algunas especias, otorgándoles una carga fuerte de sabores. Chairman´s Reserve Spiced es envejecido durante sus últimos 6 meses de maduración con una mezcla que contiene canela, clavos de olor, nuez moscada, pimienta guayabita, junto a pieles de limón y naranja. El resultado es un delicioso ron, de color ámbar intenso, muy aromático (por obvias razones) y con un sabor muy particular.

Luego de beber el ron especiado empecé a sentir mucho calor. Sudaba a chorros, y tenía la sensación de que algo no andaba bien con mi tensión. En principio me culpé de haber tomado ron con especias bajo el sol del mediodía, en plena playa y comiendo picantes… Luego me enteré que a estos rones de Santa Lucia le agregan una cosa llamada “Bois Bandé”, una planta que los isleños consideran ¡Afrodisíaca! Así que creo que esta va a ser una de mis anécdotas más divertidas sobre mis exploraciones roneras.

De vuelta al barco

Con cada puerto me voy sintiéndome más caribeño, ese extenso mar que nos une y nos da una identidad geográfica y cultural; nos gusta el ron, bañarnos en la playa, nos movemos al ritmo del reguetón… ellos no sean latinos, pero esa esencia del Caribe nos hace sentir cercanos y hasta enlazados. El ron es un elemento que enlaza. Con esa reflexión, estoy listo para abordar el barco y dirigirme a nuevo puerto.

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