Smoke Bar, la tendencia de ahumar los rones

Comenzó como una moda en las barras de lujo y hoy se está convirtiendo en una tendencia permanente que abarca desde el luxury bar hasta la coctelería casera. El Smoke Bar es una práctica que, con un poco de técnica y algo de conocimiento, da como resultado deliciosas copas de rones intervenidos a través del humo emanado de ingredientes seleccionados.

Elementos como granos de café o hebras de té, pasando por especias como el clavo de olor o estrellas de anís, hasta llegar a frutas deshidratadas o yerbas secas -romero, tomillo, y hojas de laurel son las más utilizadas – todos son válidos a la hora de jugar con el olfato y cambiar un poco el gusto de un ron a través del ahumado de la copa donde se servirá el destilado.

Una de las razones por las que esta técnica se ha posicionado tan bien en la barra es por su atractivo para el comensal. El Smoke Bar es bastante lúdico, obsequiando un juego visual de llamas, chispas y humos, además del aroma que rápidamente envuelve la atmósfera de la barra; conquistando al consumidor antes de que el ron llegue finalmente a su mano. Posteriormente vendrá la variación del sabor, lograda al incluir un ahumado y un aroma externo; es aquí donde juega la habilidad de ahumar con aromas que resalten buenas características del destilado a servir.

La técnica puede ir desde encender el ingrediente en una tabla o plato, para luego cubrirlo con el Cádiz de la copa boca abajo para que esta se ahúme en su totalidad y posteriormente servir el ron en las rocas; pasando por sostener el elemento a ahumar con la pinza, colocarlo sobre la llama, y dejarlo caer delicadamente en el vaso de ron ya servido; hasta ahumar un elemento de la decoración del coctel: la fruta deshidratada en el borde de la copa, una vara de canela, o una ramita de romero.

Al barman le encanta esta tendencia por su versatilidad, pudiendo dar rienda suelta a su creatividad en cuanto a la combinación de aromas usados para ahumar los rones. También por la elegancia al ejecutar con el uso del flameador sobre una piedra o madera de roble. Sin dejar a un lado que con un mismo ron puede ofrecer diferentes cocteles durante toda la noche, simplemente variando el ahumado que utilice.

Imagine disfrutar de un buen ron extra añejo, servido sobre una copa previamente ahumada con cáscaras secas de naranja, y removiendo suavemente con una también humeante varita de canela… El Smoke Bar tiene todo el deleite sensorial que un delicado ron Premium merece.

Por Gabriel Balbás

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