Venezuela: Ron Santa Teresa, Distinción Premium

Agua, un subproducto de la caña de azúcar y levadura. No, con esto no te sale un bizcocho. Es la fórmula básica del ron, del que ya contamos que existe un variado y amplio mundo de denominaciones y distinciones según este destilado se elabore con los diferentes derivados de la caña de azúcar.

El ron Santa Teresa, sin embargo, no es uno más. Se trata de un destilado premium con más de 200 años de historia que desde hace unos meses se ha incorporado al catálogo de distribución de Bacardi en sus dos versiones: el ron Añejo Santa Teresa y el Ron de Solera 1796 Santa Teresa. Dos joyas con unos elementos de distinción muy importantes:

 

  • Primero: la denominación de origen de Ron de Venezuela, como el Santa Teresa, exige un envejecimiento mínimo de dos años en barrica de roble blanco. En el caso de este ron, el añejamiento se lleva a cabo en barricas de roble blanco americano utilizadas anteriormente para Bourbon.
  • Segundo: esta casa de rones controla todo el proceso de elaboración, desde el cultivo de la caña de azúcar, su corte artesanal por agricultores y su procesado, hasta el embotellamiento final del ron tras su paso por los procesos de fermentación, destilado y envejecimiento.
  • Tercera: la fermentación de la melaza con el agua y la levadura se realiza en cubas más pequeñas que las habituales que se rellenan varias veces en un proceso lento de entre 16 y 20 horas. La destilación del ‘mash’ resultante se produce en cuatro columnas de las que se obtienen rones con distinto peso (cantidad de alcohol e intensidad de sabor) que se combinan y se ponen a envejecer en las barricas.

En el caso del ron Añejo, la combinación se elabora con el ron más pesado obtenido en la primera columna de destilación, junto con el más ligero procedente de la cuarta. Esta mezcla se añeja entre 2 y 5 años en barrica y concluye en un destilado con sabores a madera y cuero que deja una sensación más alcohólica en la punta de la lengua y un aroma también de madera, con toques de caramelo.


En el ron de Solera 1796, en homenaje a la fundación de la Hacienda Santa Teresa, se añaden tres nuevos elementos: primero, la combinación de los dos rones obtenidos en las columnas con un tercer ron artesanal; segundo, el ‘poststill’ en alambiques redondos; y, por último, el añejamiento en solera lineal en el que se mezclan los distintos rones de forma manual en un proceso de aproximadamente un año de duración, similar al blend.

El ron 1796, además de la diferencia de color, más oscuro, desprende un aroma menos alcohólico y con un ligero toque a brandy por su añejamiento. En boca, es más suave que el Añejo, con toques más dulces, y el alcohol se nota más en la parte superior de la lengua.

¿Con cuál te quedas?

Fuente: http://www.theshakerandthejigger.com/

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