Viajes con sabor a ron: tres rones populares en Miami Beach

Miami Beach es seguramente una de las zonas costeras más famosas del planeta. Un lugar desde donde se pueden ver gigantescos cruceros zarpar desde el sur de la Florida para recorrer el Caribe en pleno. Sin duda, un sitio que tiene tanta interacción -cultural y comercial- con las Antillas, debe alojar una variada y apetecible selección de rones caribeños. En este Viajes con Sabor a Ron me dirijo a South Beach a disfrutar de un día de sol, mar, arena… ¡Y ron!

Degustación de rones a orilla de playa

Aunque todo el mundo dice que para turistear en Miami hay que tener automóvil, la realidad es que para un mochilero con cierta experiencia -como yo- es sencillo pasearse por esta enorme ciudad en transporte público. Con par de días, y la ayuda de Google Maps, aprendí rápidamente a moverme dentro de la zona. La ruta desde Downtown a Miami Beach es rápida si se toma un solo bus y se camina un par de cuadras. Esta vez me encontraba contra reloj y la idea era disfrutar del atardecer en la arena con un par de rones.

Entre las calles que conectan la parada del autobús con la playa encontré una interesante cantidad de licorerías para seleccionar los rones a disfrutar. Quería conocer la oferta del mercado local y tomar lo que seguramente los turistas escogerían en un recorrido convencional. Tras algunas dudas concreté mi selección: Malibú, Captain Morgan y Bacardí: las tres marcas de ron saborizado con coco más populares en Miami.

Casetas coloridas y rones tropicales

En 1992 el huracán Andrew devastó las costas de la Florida. En el proceso de reconstrucción, el arquitecto William Lane donó sus servicios para diseñar las nuevas casetas de salvavidas de Miami Beach, a las que añadió colores, creatividad y un concepto extravagante. Ahora, el paseo desde el muelle hasta la calle 85 es recorrido por los visitantes para disfrutar -y fotografiar- las pintorescas casas de salvavidas que brindan un colorido contrastante con el azul del mar y las arenas blancas de la zona.

Miami BeachTodo un deleite visual para acompañar mi experiencia sensorial con los rones, pero hay un detalle: según un letrero, en la playa está prohibido ingerir alcohol. Creí frustrado mi plan, hasta que observo a mi alrededor grupos de muchachos disfrutando de cervezas a la orilla del mar bajo la mirada indiferente de los salvavidas. De igual forma mi propósito es netamente cultural, y sólo probaría pequeños sorbos, tras completar las fases de vista y olfato que preceden a la degustación de un ron.

Así fui conociendo las casetas y los rones. Desde la casita que tiene el letrero de “Miami Beach” (donde se hace cola para tomarse la fotografía respectiva) hasta la colorida caseta rosada Barbie con su forma circular. Intercalando, claro está, con baños cortos en las frías aguas llenas de algas y con la sesión respectiva de fotos en cada parada.

Hora del ron

En cuanto a mi degustación personal, comencé con “Loco Nut”- el ron de coco de la marca Captain Morgan–  uno de esos rones que me provocan amor a primera vista. Su botella blanca y las letras marrones me flecharon desde que robó mi atención en la estantería. El color del licor es blanco y la textura cremosa, en contraste con la transparencia y poca densidad que caracteriza normalmente a los rones de este estilo. El aroma a crema de coco es acompañado con especias (naturales, según indica la botella), entre las que identifico la vainilla y la nuez moscada. De sabor envolvente y tropical, dulzón, pero sin llegar a ser empalagoso; sorprendente por su larga recordación en boca.

Continuamos con Bacardí Coco, elaborado en la destilería de la marca en Puerto Rico. La diferencia con el anterior era inminente: Bacardí muestra una marcada percepción alcohólica en nariz, que enmascara un poco el dejo a coco que se encuentra posteriormente. En el paladar resalta la nota alcohólica, hay una buena carga de amargor, el sabor a coco está presente pero más seco y menos dulzón; sin embargo, la recordación de este ron en el paladar predomina el sabor del coco que queda plasmado por par de minutos luego de degustarlo.

MalibuFinalmente, para disfrutar un ocaso que tiñe el cielo de colores naranjas, y ya reflexivo con un tercer shot acompañado de un chocolate venezolano, disfruto de Malibú, el ron de coco más famoso; aquel que siempre había visto en las tiendas libre de impuestos en los aeropuertos del Caribe. Se puede decir que seguí las instrucciones del dorso de la botella: “Ideal para acompañar la puesta del sol”, sentencian. La marca lo define como un “beso de sol caribeño” en cada trago. Yo diría que es un licor de ron lo bastante dulce como para que encante a la mayoría.

Nunca había pensado en catar rones saborizados con coco, pero me alegra haber reservado esa primera vez para Miami Beach (el mejor sitio para hacerlo). ¡Cuántas diferencias, en color, en aroma, en textura, pero sobretodo en sabor! Coco Nut es más ligero y especiado; Bacardí potente y con carácter; mientras Malibú es azucarado. Prometo no despreciar los rones con coco a futuro. Seguiremos el viaje en Miami, así que seguiremos informando…


Gabriel Balbás

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