Viajes con Sabor a Ron: Un destilado de Carúpano en Los Roques

Son apenas las 5:20 de la mañana y ya me encuentro en el Aeropuerto de Maiquetía. La ansiedad sigue siendo la misma que me invadía en los primeros viajes; parece que por más vuelos que acumule, así como sellos tenga mi pasaporte, los nervios previos a comenzar una nueva ruta nunca van a desaparecer. Estamos a punto de embarcar un avión hacia Los Roques, el destino más lujoso de Venezuela, ese que solo 12 mil turistas visitan anualmente. Aguas turquesas, arenas coralinas, lanchas y gaviotas serán el escenario por los próximos días…

Después de recorrer Bahamas, Turks & Caicos, República Dominicana, San Kitts, Antigua, Santa Lucía, Guadalupe, Grenada, San Vicente, Trinidad, Aruba, Curazao, Bonaire, Saint Marteen, Anguila, Puerto Rico y Barbados, sabía que la hora de reseñar los rones venezolanos se acercaba y de manera repentina recibo un mensaje, preguntando si deseaba unirme como invitado a un grupo que viajaría bajo el lema #ViveLosRoques. La respuesta al mensaje fue un contundente ¡Sí! Mientras saltaba de la emoción de finalmente hacer un Viaje con sabor a Ron en mi propia tierra natal.

Un solo ron en el paraíso

AerocaribeSolo dos cosas me preocupaban para ese momento: subir a un avión ligero y los 10 kilos máximos permitidos de equipaje que limitaban mi selección de rones a una sola botella para este viaje. La primera preocupación se disipó apenas me monté en el avión de AEROCARIBE, una cómoda nave que nos llevaría a Los Roques, el archipiélago más famoso y paradisíaco de Venezuela. El trayecto dura apenas 35 minutos, pero la sorpresa llega minutos antes, cuando desde el aire se pueden ver los colores más exuberantes que el mar regala, mientras se sobrevuela algunos de los más de 300 cayos, islas e islotes que componen este Parque Nacional.

En cuanto a mi segunda duda, tenía que optar por una sola botella de ron en un país que se caracteriza por tener muchas opciones Premium. Mi favoritismo por Ron Carúpano prevalecía, sin embargo, los organizadores del viaje me dijeron que no me preocupara, porque el ron estaría esperándome en mi habitación de hospedaje.

Tierra de gracia

Los RoquesVenezuela fue descubierta por Cristóbal Colón durante su tercer viaje, en 1498. Impresionado por su belleza, en una carta a los reyes de España, Colón la catalogó como “Tierra de Gracia”. Aunque ya se conocía la existencia del archipiélago – hoy llamado Los Roques- es en 1589 cuando los colonos españoles reclaman estas tierras como parte de la provincia de Venezuela. Más tarde estas tierras recibían la migración de habitantes de las islas de Aruba y Curazao, quienes dejaron como legado los nombres de algunos cayos: Madrisquí, Francisquí, Nordisquí… debido al uso del sufijo QUÍ para referirse al término anglosajón KEY, que quiere decir Cayo en español.

De Gran Roque a Cayo de Agua

Ron Carúpano Solera CentenariaDesde la pista de aterrizaje se camina pocos metros hasta llegar a la Posada Galápagos, considerada por muchos como uno de los mejores alojamientos en Los Roques. La mejor sorpresa estaba al entrar en la habitación: 3 barras de chocolate venezolano Franceschi y una botella de Ron Carúpano Solera Centenaria. Ya tenía ron, chocolate y un tabaco de mi propio peculio. Ya estaba listo para ir a descubrir las playas ¡El Viaje con Sabor a Ron había comenzado!

Para movilizarse entre cayos e islas es necesario trasladarse en lancha o embarcaciones conocidas como peñeros. De nuevo me siento como un pirata del siglo 21, con mi barba larga, surcando mares, descubriendo playas y bebiendo ron para olvidar las penas (esas que se quedaron en Caracas, congeladas por un par de días). Nos dirigimos a Cayo de Agua, quizás el lugar más anhelado de Los Roques. Se trata de una estrecha franja de arena blanca en la que las olas rompen suavemente en ambos lados. Da la sensación de una especie de camino natural, que se abre paso entre el agua, comunicando dos enormes bancos de arenas.

Realmente Cayo de Agua es un espectáculo y el lugar ideal para descorchar una botella de Ron Carúpano 21 Solera Centenaria, uno de los primeros rones Premium de Venezuela, creado en 1993 por Carmen López, Maestra Ronera que ensambló esta mezcla de destilados de caña de hasta 21 años de guarda en barricas de roble americano. Destilería Carúpano envejece sus rones en la Hacienda Altamira (Valle de Macarapana, en el oriental estado Sucre), fundada en 1762 y que continúa siendo testigo de la tradición de crear buen ron añejo en Venezuela.

El mejor ron del mundo en la mejor playa del mundo…

Los Rones en Venezuela se amparan – en su mayoría – en una Denominación de Origen Controlado (D.O.C) Ron de Venezuela. Un acuerdo formal entre varias de las destilerías del país que marca las pautas para la elaboración del Ron. Entre éstas, la más importante es haber fijado los 2 años de paso por barrica, como requisito mínimo. Así como también se pauta que el añejamiento debe ser en barricas de roble americano de segundo uso. Éstas, y otras características, le otorgan al ron venezolano unos altos estándares de calidad en el mercado internacional.

En Venezuela se hace Ron a la manera británica (a partir de melaza de caña), a diferencia de las islas francófonas – como Martinica y Guadalupe – que lo elaboran a partir del jugo de la caña y le llaman Ron Agrícola. Otro punto diferencial de los destilados venezolanos es la prohibición de reposición de merma por la evaporación durante el envejecimiento; se le llama “impuesto a los ángeles” un tributo que hay que pagar para garantizar la calidad del ron en estas tierras.

Los RoquesDestapo la botella de Carúpano 21 y sirvo en un vaso térmico con hielo. Me siento en el medio de la franja de arena a escuchar cómo rompen las olas desde ambos lados y a admirar los colores que se van degradando desde el azul hasta el verde aguamarina, justo en el mar. Disfruto del aroma a vainilla, de las almendras, de las notas a coco y un dejo a frutas maceradas que emanan del trago. Al degustar, disfruto de los toques dulces, el especiado y, sobre todo, la mineralidad – sabor a sal – del Ron Carúpano en boca. Uno de los mejores rones del mundo, en una de las mejores playas del mundo ¡Esto es vida!

En Venezuela no hay cabida para un ron malo. La industria en general tiene altos estándares de calidad y el consumidor sabe apreciar buenos rones. Marcas como Cacique, Santa Teresa, Diplomático, Pampero, Ocumare, Roble y Carúpano han hecho un trabajo arduo por impulsar el mercado ronero venezolano; un sector que pese a la profunda crisis que atraviesa el país suramericano, sigue apostando por los licores bien elaborados que le dan relevancia al Ron de Venezuela en mercados extranjeros.

Tal vez peco de nacionalista, pero reflexionando desde la arena de Los Roques, vuelvo a afirmar que en Venezuela se producen los mejores rones del mundo.


Gabriel Balbás

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