Viajes con Sabor a Ron: Una cita con Ron Ricardo

Desde que emprendí esta ruta de Viajes con Sabor a Ron tenía dos cosas muy claras: no podía quedarme solo con Nassau para entender lo paradisíaco de las Bahamas; ni podía quedarme con un solo ron para comprender la esencia de los rones bahameños. Fue por este último motivo que tras salir de la destilería Watling’s -justo antes de llegar a la playa- el siguiente sitio en visitar sería una licorería local, para descubrir qué más ofrecían los anaqueles en cuanto a ron local.

La estantería de rones me cautivó a primera vista: estaba frente a botellas que escapaban de los patrones comunes del Caribe. Ni Bacardí, ni Captain Morgan, ni Parrot Bay… La oferta de ron nacional en Bahamas es variada: John Watling’s, Ron Ricardo y Ole Nassau abarrotan con sus líneas de productos en las que se pasean por rones añejos, oscuros, especiados y saborizados. Hice una buena compra de destilados, para regresar al barco deseando que me permitieran el acceso ya que las compañías navieras de cruceros turísticos disponen algunas restricciones a estas compras. ¡Y hay que respetar las reglas para ser un turista responsable y siempre bienvenido! ¡Por fortuna, tengo mis galones bien ganados!

UNA COPA DE RON EN UNA ISLA PRIVADA DEL CARIBE

En la mañana siguiente, nos aproximamos a las costas de Halfmoon Cay, un islote propiedad privada de Holland America Line, al que solo tienen acceso quienes viajan en sus navíos. Al tratarse de un cayo, el desembarque se realiza a través de unas lanchas a motor que nos trasladan a la playa. Esta islita es calificada como “un pedazo de cielo en la tierra” y vaya que la frase le calza a la perfección: arenas blancas y suaves que recuerdan nubes y el agua, que a lo lejos se confunde con el cielo.

RON RICARDO, EL PREFERIDO DE LOS BAHAMEÑOS

En mi equipaje de mano  llevo una botella de Ricardo Coconut Rum adquirida en Nassau. Me comentan que es el ron saborizado más vendido en Bahamas. Ricardo es un ron local desde que en 1964 la destilería Todhunter-Mitchell se estableciera en tierras bahameñas para producir rones a base de melaza de caña. Ron Ricardo se comercializa en sus versiones light, dorada, oscuro, 151, y con sabores a coco, banana, mango y piña.

Si los conceptos del neurogastrónomo Merlín Gessen son acertados (¡y claro que lo son!), un ron en este paraíso siempre va a saber a gloria. Así que opté por destapar mi botella de Ron Ricardo sabor a coco y servir en un vaso con hielo. Suficiente para -desde una tumbona- complementar un mágico día de playa en las Bahamas. Cumpliendo con el eslogan de la marca: “Fácil de encontrarlos, fácil de mezclarlos y fácil de disfrutarlos…”

Mi conclusión de este viaje con sabor a ron es que los bahameños no tienen rones de largo añejamiento, pero elaboran destilados muy acordes al mercado del Caribe. El ron de Bahamas es fácil de comprender y se esmeran por cuidar los detalles: embotellado, promoción, aromas e incluso los sabores que- dentro de los rones jóvenes- están muy bien logrados. Me doy por servido con el ron de Bahamas y listo para continuar mi camino.


Por Gabriel Balbás

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